Género Policial

y subgéneros

No puede hablarse de la existencia del Género Policial como tal hasta el año 1841, en que aparece “Los crímenes de la calle Morgue” de Edgar Allan Poe (1809-1849). La trilogía policial considerada el antecedente del género se completa con “La carta robada” y “El misterio de Marie Roget”. A Poe se debe también la creación del enigma “del cuarto cerrado“, estructura genérica a la que, posteriormente, Agatha Christie llevara al paroxismo: en un espacio cerrado, al que nadie puede acceder o del que nadie puede salir una vez dentro, se comete un delito –asesinato, generalmente-. La estructura confunde y, en la mayoría de los casos, obliga a la conclusión de que el enemigo se halla entre nosotros

Causas del surgimiento del Género

La aparición de relatos policiales se de a partir de las siguientes circunstancias:

  1. La pervivencia del conflicto entre lo racional y lo irracional que había planteado el S. XVIII. El interés por la investigación, la lógica y la deducción racional como sinónimo de inteligencia y de esclarecimiento verdadero.
  2. El auge de la novela de folletín, que respondía a los requerimientos de un nuevo público con un nuevo lenguaje y nuevos intereses: la burguesía. El suceso extraordinario era, para la burguesía, tema novelesco esencial.
  3. El surgimiento de la gran ciudad moderna, con sus grandes concentraciones demográficas que dan origen a la inseguridad, la angustia y el anonimato del hombre moderno, junto con las áreas marginales que se desarrollan a su lado.
  4. El auge de la prensa, especialmente, la sensacionalista  que destaca el interés por lo morboso y extraordinario como una forma de rescatar lo anónimo y ordinario de la vida cotidiano.
  5. La Revolución Industrial y la conciencia de la lucha de clases, que hacen del género policial el campo de desarrollo de una “antiepopeya del capitalismo”, con toda una temática nacida de la codicia económica, la primacía del dinero y el poder, y el prestigio de la propiedad privada.
  6. La organización institucional de la policía y de los cuerpos de seguridad y la aplicación de determinadas metodologías de investigación necesarias para su eficacia. Napoleón funda, en 1800, la Prefectura de Policía de París -la SURETE-, hasta entonces inexistente.

El género Policial ha desarrollado dos vertientes principales:

1- La Novela-Problema o “de Enigma”:

Quien recoge, perfecciona y desarrolla las teorías de Poe es Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930), creador del célebre detective Sherlock Holmes, que comienza a tener vigencia literaria a partir de 1891.

En esta variante, el eje del relato es el develamiento de un enigma, a través de las deducciones de un investigador –eje y figura principal de este tipo de textos- que se luce develando el enigma con el solo uso de su razón.

Su trama se estructura con vistas a un efecto final, a la solución del misterio. La muerte, despojada de su contenido trágico, aparece como punto de partida del desarrollo de una trama elaborada al revés, de atrás hacia adelante, donde el capítulo final es el que da sentido a las acciones previas.

Características del investigador

Sherlock Holmes es el arquetipo. Posee razonamiento matemático e implacable. No pertenece al ámbito del criminal, no usa armas, ni lucha, ni se ensucia. Es un investigador “de laboratorio”.  Generalmente, es un aristócrata, de origen noble, erudito, presentado como una máquina de calcular, impasible y frío. No demuestra sus sentimientos. Cientificista, vanidoso, altivo, orgulloso de su implacable erudición, representa a la razón triunfante. No es un detective profesional ni policía, es un aficionado que se entretiene con este pasatiempo. Este investigador puede llegar a esclarecer ciertos episodios a partir de la narración que realiza otro personaje o con la simple observación directa del lugar del crimen. El investigador infiere, deduce, sintetiza, manteniéndose incontaminado y al margen. Se crea así el prototipo del detective cultivado, que investiga por pura afición y entretenimiento junto a una copa de cognac y que, gracias a su clarividencia racional, esclarece los hechos criminales que lo son sometidos.

Dos figuras lo secundan:

Ÿ            un ayudante, mediocre, lerdo, simple: humano. Es el otro polo de la dialéctica lógica. El lector se identifica con este infaltable ayudante que queda atónito ante el brillo de su jefe.

Ÿ           el policía que, a pesar de ser un profesional, siempre es incapaz de resolver el caso.

Ambas figuras sirven para resaltar las características extraordinarias del investigador.

Por otro lado, en la confrontación entre el profesionalismo del policía y la actuación del investigador, el policial de enigma da cuenta de la oposición entre la práctica experiencial y el auge del racionalismo. El positivismo –que señalaba a la ciencia y a la metodología hipotético-deductiva como el signo del progreso humano- está simbolizado por la pericia intelectiva de Sherlock. Un razonamiento científico da mejores resultados que la práctica concreta y el ejercicio de una actividad.

Características del delito

El delito puede ser:

Ÿ           un asesinato,

Ÿ           un robo, o

Ÿ           la desaparición de una persona o de un objeto.

Pero, cualquiera sea el hecho, siempre se tratará de uno solo, un único enigma, del que derivarán todos los núcleos de acciones.

Como decíamos arriba, puede tratarse de un enigma de cuarto cerrado. Se llama así al misterio que se teje alrededor de un asesinato cometido en el interior de un cuarto cerrado herméticamente por dentro y sin ninguna posibilidad de acceso por ventanas.

El crimen  es un artículo de lujo que ocurre en apartadas mansiones y en ambientes refinados. El criminal compite con el investigador en inteligencia, astucia, buen gusto y delicadeza. Por lo tanto, se puede afirmar que la figura del “archienemigo” surge ya en esta etapa del género.

Los más famosos exponentes de esta variante son:

En Inglaterra:

Ÿ           Arthur Conan Doyle (1859-1930)desarrolla las teorías de Poe y crea al inolvidable Sherlock Holmes y a su ayudante y único amigo, el doctor Watson. Su primera novela es de 1887: Estudio en escarlata. Son famosas: El sabueso de los Baskerville, El signo de los cuatro, El círculo de los pelirrojos, entre otras novelas y numerosos cuentos.

Ÿ           Agatha Chistie (1891-1976) ha creado varios personajes que la sobreviven: Hércules Poirot y su ayudante Mr. Hastings, la curiosa anciana Mrs. Marple. A la saga de Poirot, pertenecen sus más famosas novelas: Diez negritos, El crimen del Expreso de Oriente. El primero narra una serie de asesinatos en una isla y el segundo un asesinato en un tren en continua marcha, ambos son variaciones de la estructura de cuarto cerrado. Agatha Christie agregó los asesinatos “en serie”, pero siempre en un mismo lugar donde cualquiera de los presentes puede ser el asesino.

Ÿ           Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) añade la veta religiosa creando la famosa figura del Padre Brown, sacerdote católico, curioso y obeso, que logra redimir al famoso ladrón Flambeau, hasta hacerlo su inseparable compañero, mediante el buceo en la psicología del criminal.

En Francia:

Francia cuenta con un antecedente muy importante que fue retomado por los policiales clásicos: la existencia de un personaje casi legendario llamado Eugene Francois Vidocq. De desertor, falsificador de moneda, impostor y presidiario evadido pasa a ser confidente de la policía en 1809. Al año siguiente se incorpora como agente secreto, escalona posiciones hasta llegar a ser Jefe de la SURETE de París desde 1811 a 1827 y desde 1831 a 1843. En 1825 funda la primera Agencia de detectives privados y da a conocer varios libros: Los ladrones y Los verdaderos misterios de París. Vidocq publicó sus Memorias en 1828. En ellas relata sus tácticas y su metodología. Las Memorias de Fracois Vidocq tuvieron gran repercusión e inspiraron a escritores como:

Ÿ           Emile Gaboriau (1832-1875) crea a Monsieur Lecocq, quien utiliza la misma terminología y métodos que el legendario Vidocq. Se disfraza, observa y reúne pruebas. Sigue varios caminos pero siempre la virtud y la verdad se imponen.

Ÿ           Gastón Leroux (1868-1927). Su héroe es Francois Rouletabille, protagonista de El misterio del cuarto amarillo y de su continuación, El perfume de la Dama de Negro, se enfrenta al cruel Larsan, criminal famoso a quien nadie ha visto nunca.

Ÿ           Maurice Leblanc (1864-1941) es el creador de otro héroe mítico: Arsenio Lupin. Lupin es el caballero ladrón de guante blanco. Se maquilla y cambia de identidad con facilidad. Es ingenioso y hábil, y policía y ladrón al mismo tiempo. Lupin es la síntesis de la intuición y de la inteligencia.

Ÿ           Pierre Souvestre (1874-1914) y Marcel Allain (1885-1968) creadores de Fantomas, un personaje que despertó gran interés en los surrealistas como Bretón, Desnos y Aragón. Su característica principal es el terror, y su objetivo directo, impresionar y asustar al lector.

Ÿ           Georges Simenon (1903-    ). Creador del famoso Inspector Maigret, llevado al cine e inmortalizado por Jean Gabin. Maigret es un analista de almas. No le interesa el crimen, sino el criminal. Se identifica con él, con su ambiente y con las circunstancias psicológicas que han desencadenado el drama.

La dupla Souveste-Allain y George Simenon no pueden ser encasillados en el Género Policial “de enigma” ya que sus obras combinan elementos propios de la segunda variante del Policial: el Hard Boiled o Policial Negro.

2- Policial Negro o Duro (Hard boiled)

El iniciador de esta nueva época en el género policial es Dashiell Hammet (1894-1961) con Cosecha Roja (1929) y El halcón maltés (1930), en las que aparece el célebre Sam Spade, inmortalizado por Humprey Bogart en la pantalla grande. Significativas del pesimismo de quien se siente ahogado por una sociedad opresora donde la acción individual queda esterilizada.

La novela de Hammet aparece en un EE.UU. prohibicionista y amenazado por la crisis económica. Por lo tanto, es realista y violenta. No escatima mostrar un mundo hostil y corrupto donde el abuso y el deterioro moral invaden a gobernantes y gobernados, incluyendo a la misma policía.

Raymond Chandler, uno de los famosos escritores de esta variante y creador del inolvidable Philip Marlowe,  dice: “La novela policíaca realista habla de un mundo en el que unos bandidos pueden gobernar naciones y casi gobiernan ciudades; en el que los hoteles, los edificios de departamentos, los restaurantes famosos están en manos de hombres que han hecho fortuna con los prostíbulos. Un mundo donde un juez cuya bodega está llena de licores puede condenar a un hombre por tener una botella en el bolsillo”.

A sus autores les interesa denunciar y describir, con realismo, núcleos sociales en los que se presenta el crimen y rige la ley del más fuerte y donde el dinero determina las acciones de los hombres.

El Eje del Policial Negro es la acción, que relaciona al asesino con el detective. El conflicto principal será un crimen, que puede dar lugar a una serie de delitos. Este nuevo tipo de relato-acción responde a las necesidades impuestas por el cine, donde es imposible mostrar un desarrollo racional. Predomina la imagen, la acción.

Características del investigador

Sam Spade, el detective creado por Dashiell Hammet es cínico, pobre, profesional al máximo, interesado, pronto a desenfundar su revólver, dispuesto a todo. Su investigación no se basa en deducciones ni silogismos sino en una acción violenta que lleva al exterminio del culpable.

No interesa el razonamiento inmaculado y lúcido sino la acción directa y eficaz. A la supremacía de la Razón ha sucedido la del comportamiento, en que prima el objeto y la eficacia del hombre. La figura de esta sociedad es la del hombre acechado, inseguro y hostil -ya sea el asesino o el detective-: ambos son dos caras de una misma moneda y pertenecen al mismo ambiente.

El detective ya no está al margen de los hechos que narra sino que los protagoniza utilizando las mismas armas que el criminal, ya que pertenece al mismo ambiente: tiene soplones entre los adictos y rufianes, las prostitutas son sus amigas. Para el logro del verosímil, los autores adoptan el lenguaje de la calle: la jerga de la mafia y de los marginados -negros, presidiarios, adictos, entre otros-. Es común que el estereotipo del Policial Negro viva  en alguna pocilga debido a que ha perdido a su familia por su aficción al trabajo. En la actualidad, suele ser un alcohólico o sufrir algún tipo de vicio. Por ejemplo, en Cosecha Roja de Hammet, Sam Spade llega a sospechar de sí mismo debido a que, al momento del asesinato, él se encontraba drogado.

Características del delito:

El crimen no es un hecho excepcional sino cotidiano. Ya no hay ambientes sofisticados, sino suburbios humildes y sórdidos. No más seres inteligentes e ingeniosos, sino seres sucios y ruines que no ocultan sus bajezas tras ningún afeite.

En algunos casos, se tratará de asesinatos en serie con conexión o no. Por lo tanto, la trama se desarrollará en forma prospectiva, como en la Novela de Víctima. El lector participará de los hechos a medida que se suceden.

Este modelo da lugar a dos vertientes:

Ÿ           La que agrega Sexo y Violencia. La temática sexual libera algunos tabúes, pero crea otros. La violencia, en la mayoría de los casos, es exagerada y profusa en morbosidad y paranoia.

Sus autores más conocidos son James Cain, Horace MacCoy, Richard Burnett y Mickey Spillane, creador del conocido Mike Hammer.

Ÿ           La Novela de Espionaje. La Guerra Fría (entre Rusia y EE.UU.) de los años cincuentas y primera mitad de los sesentas tiene su réplica en la novela de espionaje en la que aparece un nuevo prototipo de héroe: el agente secreto. El más conocido es, sin duda, James Bond, creado por Ian Fleming.

Otras Variantes

a) Policial de Suspenso o de Víctima (Thriller)

Una variante de interés, generada casi paralelamente a la anterior, pero reflejada, principalmente, en el cine. Uno de sus primeros exponentes fue Alfred Hitchcock.

El eje de la trama es la víctima. Espera, angustia y suspenso son los ingredientes con los que se presenta el acoso y la violencia que se abate sobre la víctima que, generalmente, sabe que su fin es irremediable. El desafío consiste en llegar a la comprensión del por qué de su situación antes de que sea demasiado tarde. El tránsito del no saber al saber es el principio organizador. En algunos casos –aquellas obras en que se ahonda la perspectiva psicológica-, la víctima fracasa y la muerte es el desenlace. En aquellas en que la acción es más importante que el contenido psicológio, la víctima se salva sobre el final. Esta variante demuestra que “la razón no basta”, ya que es vencida junto con la víctima.

Características del delito

La acción se desplaza del enigma hacia las situaciones de persecución, las amenazas y las agresiones misteriosas que sufre la víctima. El delito no se conoce como en las otras dos variantes. Se sabe que puede haber un asesinato, pero son los pormenores los que mantienen la acción. La angustia de la víctima, la espera es, ya, el delito.

El héroe no es el detective, sino la víctima, que aguarda su muerte sin saber por qué ha sido condenada o sin sospechar siquiera que alguien acecha para agredirla o asesinarla.

La historia es relatada, generalmente, en orden cronológico para lograr el efecto final.

Se apela directamente a la emoción del lector mediante juegos con el tiempo y situaciones de terror o misterio e imprevistos.

Características del investigador

En algunos casos, existe un personaje –policía, generalmente- que investiga paralelamente a los hechos. Pero su figura no es indispensable. Suele aparecer alguien que ayuda a la víctima y de la cual, generalmente, el lector sospecha.

Pertenecen a esta serie las novelas de Patricia Highsmith, William Irish y, entre nosotros, Jorge Luis Borges con su conocido relato “La muerte y la brújula”.

b) Los investigadores de lo sobrenatural o de lo oculto (los “cazafantasmas”)

En la segunda mitad del S.XIX se produce un desarrollo notable de la ciencia: medicina, ingeniería, física, ciencias que, a través de su método, transformaron el rostro de la civilización occidental. Junto a estas propuestas, surge una reacción de signo contrario: como si el hombre no se contentara sólo con dominar el mundo visible, nuevos intereses lo llevan a indagar otro universo, el de lo oculto y no revelado.

Doctrinas como el espiritismo y la postulación de la existencia de un más allá entusiasman al público. Proliferan los médiums, las casas encantadas y todo tipo de fenómenos paranormales.

Surgen organizaciones que recopilan información e indagan acerca de todo tipo de manifestaciones sobrenaturales. Entre ellas, la Sociedad para la Investigación Psíquica, en Londres, y la Asociación Espiritual de Gran Bretaña, que data de 1872 y contó, entre sus filas, con el escritor sir A. Conan Doyle.

Aparece así la figura del “cazafantasmas”, profesional o investigador de lo oculto.

El relato de detectives de “lo oculto” nace como una síntesis del relato policial y del fantástico, en el marco en que, también, se desarrolla la “novela gótica”.

En esta nueva variante, el investigador, aplicando las estrategias propias del Relato Policial de Enigma, gira en torno al eje de los mundos sobrenaturales.

Características del Delito. Los casos por resolver no serán delitos sino violaciones del mundo racional y conocido.

Características del Investigador. El investigador es un personaje que se enfrenta a casos sobrenaturales y aplica todo su conocimiento para neutralizar los problemas que los fantasmas provocan. Los métodos usados varían de acuerdo a su temperamento y conocimientos: utilizan conjuros y talismanes, recitan pasajes de libros mágicos o sagrados, se procuran diferentes aparatos de investigación inventados por ellos o, simplemente, proceden en consonancia con sus propios poderes psíquicos.

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